miércoles, 13 de mayo de 2015

10 libros para 10 países



En Nuestro Rumbo nos encantan los libros, y si estos conllevan viajar a un nuevo lugar mucho mejor. Desde los clásicos del boom latinoamericano hasta los grandes autores asiáticos, un libro nos permite viajar sin movernos en tiempos de bolsillos ajustados, nos inspiran a visitar nuevos lugares o se convierten en nuestro mejor aliado durante una nueva travesía. De modo que si estás deseando visitar esos lejanos lugares y sumergirte en otras culturas, hazlo desde las páginas de estos 10 libros para 10 países, un tour cultural que engloba esas muchas historias escritas por autores que, ante todo, amaban su tierra y la exportaron al mundo.
#1 Japón - Tokio Blues, de Haruki MurakamiAutor de otros libros como Kafka en la orilla o 1Q84, Murakami es uno de los mejores exportadores de la cultura japonesa gracias a títulos como este Tokio Blues. Ambientado en una capital japonesa de los años sesenta que sigue los pasos del universitario Toru y su descubrimiento del amor, el sexo y la soledad tras conocer a la frágil Naoko y la extrovertida Midori, dos jóvenes que marcarán su paso a una vida adulta. La historia se deja acompañar de esos clásicos musicales de la época, la recreación de un Tokio en plena ebullición o la personalidad de unos personajes golpeados por la vida, en constante búsqueda de la felicidad. Un libro emotivo, hipnótico, de una inquietante cotidianidad.




#2 India - El dios de las pequeñas cosas, de Arundhati Roy


Más de una vez he mencionado este libro, quizás por la conmoción que supone el terminas de leerlo y darte cuenta de que tú también has viajado a la India, has caminado bajo las palmeras de ojos de coco, navegado entre las marismas de Kerala y sentido mariposas aleteando en tu corazón. Así es la única obra de la activista Roy, ganadora del Premio Booker y centrada en las tres generaciones de una familia sirio cristiana residente en el sur de la India que regenta una factoría de encurtidos. Las revueltas sociales de la época, la mirada fantasiosa de los pequeños Estha y Rahel o la visita de su prima, Sophie Moll desde Londres una mañana de 1969 cambiará para siempre el destino de esta familia. El folclore keralense y las descripciones oníricas nos conducen a un viaje a través de las páginas del particular 100 años de soledad de la India.


#3 Rusia - Ana Karenina, de León Tólstoi


La literatura rusa se caracteriza por el frío, los personajes herméticos y los tensos ambientes políticos, conceptos que autores patrios como Dostoievski o Tólstoi han sabido encumbrar a la perfección. Sin embargo, también hay hueco para los romances de alta sociedad, temática de Ana Karenina, la obra cumbre del realismo ruso. Una mujer de la Rusia acaudalada del siglo XIX enamorada del oficial Vronski, a quien seguirá dejando atrás a su familia en unos tiempos críticos para el género femenino y la deslealtad familiar. La novela ha sido adaptada al cine en varias ocasiones, confirmando la influencia de esta obra de amores turbios entre frío y trenes.


#4 Afganistán - Cometas en el cielo, de Jaled Hosseini


Nacido en Kabul pero nacionalizado en Estados Unidos, Hosseini revolucionó el mundo editorial en 2003 tras publicar su primera novela, escrita durante los sucesos del 11-S y destinada a convertirse en uno de los títulos referentes de la literatura de Oriente Medio. La historia narra la amistad ente dos niños: Amir, hijo de un acaudalado comerciante de Kabul, y el sirviente de este, Hassan, experto en manejar cometas. La historia infantil transcurre en una pacífica Kabul destinada a sufrir una de sus épocas más crueles entre la intervención soviética, los refugiados en Pakistán y, finalmente, la dominación talibán en un país considerado pacífico, colorido, de un exotismo que atrapa al lector y le empuja a suspirar ante un Oriente Medio cada vez más cruento.




#5 Francia - Notre Dame de París, de Victor Hugo


Es curioso que a la hora de retratar París muchos escritores extranjeros como Ernest Hemingway, Henry Miller o Julio Cortázar hayan sido los encargados. Sin embargo, cuando hablamos de talentos patrios que han inmortalizado la ciudad del amor no se nos ocurre otro que Victor Hugo, autor que rescató la catedral de Notre Dame del olvido gracias a su obra Nuestra Señora de París, publicada en 1831. La historia, ya conocida por todos gracias a Disney, cuenta el encierro del jorobado Quasimodo a manos de su tutor, el perverso juez Claude Follo, y su amor por la gitana Esmeralda. Una cruenta historia que, si bien dista un poco de la más película de animación, eleva a las alturas un lugar tan inmortal como es la gran catedral gótica. Uno de los mejores libros ambientados en París.


#6 España - Cañas y barro, de Vicente Blasco Ibáñez


El Quijote, autores que van desde el clásico Calderón del Barca o el poeta Miguel Hernández a otros más contemporáneos como Carlos Ruiz Zafón, la literatura española se nutre de grandes títulos y autores. En esta ocasión voy a hacer mención a uno de los grandes títulos ambientados en ese Levante poblado de naranjas, barracas y playas mediterráneas: Cañas y barro, ambientada a finales del siglo XIX, concretamente durante el período del desastre de Cuba y sus consecuencias sociales en una sociedad valenciana en la que destaca la familia de los Paloma y las historias en torno a Tonet, nieto y último integrante de la saga. La novela esta considerada una joya del naturalismo, habiendo inspirado una serie de televisión y convirtiéndose en el gran referente de la literatura valenciana.



#7 Nigeria - Todo se desmorona, de Chenua Achebe



Fallecido en 2013, Achebe nació en la localida de Ogidi, una de las primeras ciudades nigerianas en recibir la evangelización anglicana, hecho que inspiraría su obra cumbre. Ambientada en la ficticia aldea de Umuofia, la historia sigue los pasos del mayor guerrero de las nueve aldeas, Okonkwo, desterrado por matar accidentalmente a un hombre. Al regresar, se topará con la llegada del hombre blanco y su intento por militarizar y evangelizar a una etnia que convivía entre sus fantasmas, cosechas y tribus ancestrales. Una novela que nos permite descubrir otra perspectiva, la de un pueblo perdido al sur del río Níger que representa a un continente entero subyugado, aún hoy día, al poder del hombre occidental. Narrada como un cuento, Todo se desmorona es un viaje a través de la cultura Igbo, sus costumbres y miedos.


#8 Estados Unidos - Las uvas de la ira, de John Steinbeck

Publicada tras los sucesos del crack del 29 a los que siguió la Gran Depresión, Las uvas de la ira fue, en su tiempo, una obra que causó gran polémica hasta ser alabada por unos críticos y lectores que la han convertido en una de las grandes obras de la literatura estadounidense. La historia gira en torno a la familia Joad, una de la de las muchas que se ven obligadas a abandonar sus tierras en Oklahoma y emigrar a California, donde la mano de obra para las cosechas es más necesaria. Principal narradora de una de las épocas más oscuras del país norteamericano, la novela consolidó a su autor, quien ganó el Pulitzer en 1940, y fue adaptada a cine y televisión posteriormente.


#9 México - Pedro Páramo, de Juan Rulfo


El conocido como boom latinoamericano comenzó con este libro, obra cumbre del realismo mágico escrita por el mexicano Juan Rulfo a principios de los años 50. El libro, criticado y alabado por partes iguales, nos hace viajar al ficticio pueblo de Comala, en algún lugar del estado de Jalisco, perdido entre páramos desérticos y bajo un cielo caprichoso. La novela es un rompecabezas en el que los humanos se mezclan con los muertos, los tiempos danzan confundiendo al lector y la tristeza es un mal terrenal cuya salvación sólo es posible de alcanzar allá arriba. El libro combina la historia de Pedro Páramo y su hijo, Juan Preciado, dos personajes que ya forman parte de la literatura latinoamericana en la que es una de las grandes obras del México post-revolucionario.


#10 Colombia - El amor en los tiempos del cólera, de Gabriel García Márquez



A pocos días de San Valentín no se nos ocurre una mejor propuesta que una de las grandes obras del escritor colombiano (con permiso de 100 años de soledad, por supuesto). Escrita en 1982, esta novela ambientada en la Cartagena de Indias de finales del siglo XIX narra el triángulo amoroso formado por Fermina Daza, su marido, Juvenal Urbino, médico que trata el cólera en la región, y Florentino Ariza, enamorado y rechazado por Fermina. La historia nos sumerge en ese "olor de almendras amargas que siempre le hacía recordar el destino de los amores contrariados", los ambientes del puerto más importante del Caribe durante la época post-colonial, los viajes a través del río de la Magdalena y las intrigas de una historia de amor que se mantiene en el tiempo, suspirando, atrapando al lector hasta su glorioso final. Una de las obras que mejor representa la esencia del Caribe colombiano.






Estos 10 libros para 10 países nos ayudan a entender la historia de ciertos lugares del mundo y a sumergirnos en su cultura, aún latente en pleno siglo XXI, suspirando por episodios históricos y leyendas inmortales que sus autores locales se han encargado de encumbrar al extranjero.












Fuente: http://nuestrorumbo.imujer.com/

viernes, 8 de mayo de 2015

¡6 libros para regalarle a mamá en su día!



Encontrar el regalo perfecto para mamá no tiene por qué ser una tarea complicada y agobiante, al contrario, si vas a elegir un libro para ella seguramente terminarás comprando muchos para ti. En caso de que no estés seguro qué tipo de historia sea la mejor para ella, aquí te dejamos seis opciones para que escojas el obsequio del próximo 10 de mayo.


“Orgullo y prejuicio”, de Jane Austen
La apasionada historia de amor entre Elizabeth Bennet y Mr. Darcy es una de las relaciones favoritas y posiblemente más recordadas en toda la literatura inglesa. Gracias a su autora, Jane Austen, millones de lectores se enamoraron, sufrieron y suspiraron como si fueran miembros de la familia Bennet. Si a tu mamá le gustan las comedias románticas ambientadas en épocas pasadas no dudes que éste es el libro para ella.

“El tiempo entre costuras”, de María Dueñas
En vísperas de la guerra civil española, la joven modista Sira Quiroga abandona a su prometido en Madrid para irse con Ramiro, un hombre al que apenas conoce, a la ciudad de Tánger. Ya instalados en la capital marroquí, este infame seductor desaparece no sin antes robarle todas las joyas y dinero a Sira. Debido a esta traición, ella emigra a Tetuán donde monta un taller de costura y a partir de este hecho, la modista tendrá que enfrentarse a una serie de situaciones, aventuras y conspiraciones políticas que la obligarán a esconder tras su oficio, enormes secretos para salvar su vida.
“Con mi madre”, de Soledad Puértolas
De manera autobiográfica, la escritora española desbordada por el dolor plasma en este libro una historia sobre su madre, sobre lo que ha significado su vida y su muerte. Soledad Puértolas, cuyo talento como narradora y ensayista es reconocido mundialmente, ofrece una conmovedora historia estructurada en trece capítulos donde agrupa pequeños detalles que marcaron su vida y les da forma para crear una increíble y sincera narración sobre la relación madre-hija.


 “Mujeres de ojos grandes” de Ángeles Mastretta
La novelista nacida en Puebla relata en “Mujeres de ojos grandes” la historia de distintas mujeres educadas para el matrimonio, donde sus vidas se reducen únicamente a la familia, al marco estricto de dicha institución. En esta serie de 37 relatos cortos, la periodista se encarga de revelar personalidades femeninas por medio de las “tías” que se salen del régimen patriarcal que las rodean.

“La isla de la pasión” de Laura Restrepo
Con el respaldo de una profunda investigación, la escritora y periodista colombiana narra la vida del capitán Ramón Arnauld que junto con su familia y un pequeño grupo de hombres, es enviado a una misión en Clipperton, una inhóspita isla escondida en el Pacífico. El resultado es esta aventura fantasmagórica, surrealista y en buena medida inútil, pero pese a todo conmovedoramente heroica.

“Demasiada felicidad” de Alice Munro
Una madre se reencuentra con su hijo tras años de no tener noticias de él; dos mujeres comparten un recuerdo inconfesable de su infancia; una pareja ve como su relación de desgasta con el día a día, estos y otros siete relatos forman parte de “Demasiada felicidad”, escrito por la ganadora del Premio Nobel de Literatura 2013, Alice Munro.

Por Orianna Martínez


Fuente: www.mascultura.mx

martes, 5 de mayo de 2015

CONSEJOS DE OSCAR WILDE PARA ENTENDER EL RIDÍCULO COMPORTAMIENTO SOCIAL



Wilde dejó incontables listas de observaciones sociales que vienen bien a refrescar nuestra perspectiva (por que los tiempos no han cambiado mucho).
Mi primer encuentro con Oscar Wilde fue un acontecimiento, escribió el poeta romántico W.B. Yeats en su Autobiografía. Nunca antes escuché a un hombre hablando con oraciones perfectas, como si las hubiera escrito toda la noche con dificultad y sin embargo espontáneo. Wilde, lo sabemos todos, era un hombre insolente y genial que practicaba con humor y vehemencia el arte del esgrima verbal, pero a decir por los relatos de quienes lo conocieron, entre ellos Yeats, personificaba todo ese estilo e ingenio que plasmaba en el papel. Era un esteta, un académico y, sobre todo, era un gentleman que mantenía su vida al punto del drama.

De su obra pueden hacerse cuantas listas queramos. De frases aforísticas se construyen manifiestos, y Wilde nos permite como nadie este por lo demás fascinante ejercicio literario. Aquí rescatamos algunas frases que hablan sobre el comportamiento de la sociedad. Wilde sabía que la humanidad se toma a sí misma demasiado en serio. Es el pecado original del mundo. Si los hombres de las cavernas hubiesen sabido reír, la Historia hubiese sido distinta. Y como Borges decía, Oscar Wilde era un ingenioso que casi siempre tenía razón.

Algo podemos tomar de estas observaciones políticamente incorrectas pero llenas todas de verdad.

Consejos de Oscar Wilde para entender un poco el (a menudo tan ridículo) comportamiento social:
 
Es mejor no ser distinto a tus semejantes. Los feos y los estúpidos tienen la mejor parte en este mundo. Pueden sentarse tranquilamente y contemplar la representación con la boca abierta. Si nada saben de victorias, al menos se libran de conocer la derrota. Viven como deberíamos hacerlo todos: en paz, indiferentes y sin ninguna inquietud. Ni causan la ruina de otros, ni la reciben de manos ajenas. Los hombres se casan por cansancio; las mujeres por curiosidad; y ambos resultan decepcionados (no creo que me case. Estoy demasiado enamorado).
Es la personalidad, no los principios, lo que mueve los tiempos.
Con un frac y una corbata blanca, cualquiera, hasta un agente de bolsa, puede lograr que se le califique de civilizado.
Siempre nos malinterpretamos a nosotros mismos y rara vez logramos entender a los demás.
Sólo discute el que se encuentra perdido intelectualmente.
Nuestro futuro será igual a nuestro pasado, y el pecado que un día cometimos con pesadumbre de nuevo lo cometeremos muchas otras veces, y con alegría.
Sólo hay una cosa en este mundo peor que el que hablen de uno, y es que no lo hagan.
Todas las precauciones son pocas cuando se trata de elegir enemigos. Yo no tengo ni uno sólo que sea estúpido.

                                      




Fuente: http://faenaaleph.com/

10 claves para motivar a los hijos a leer


Se debe estimular a todos los niños para que lean y lo conviertan en una costumbre para toda su vida. Hay muchas actividades para conseguirlo sin necesidad de hacerlo ver como una obligación.

En el mundo moderno es difícil lograr que los niños lean porque les guste y que no lo vean como un deber. Están rodeados de Internet, juegos de vídeo y televisión que no permiten que se expongan al hermoso mundo de la lectura que los llevará a lugares fantásticos y coloridos usando su imaginación.
¿Por qué es bueno que los niños lean?

Como padre o madre quieres asegurarte de que tus hijos tengan la mejor educación posible y enseñarles a convertirse en lectores habituales es uno de los mejores aprendizajes porque tiene muchas ventajas. Mencionamos varias a continuación.
- Los ayuda a aumentar su vocabulario. 
- Aumenta el uso de la imaginación.
- Mejorarán el rendimiento en actividades escolares como la lectura y la escritura. 

- Tendrán más iniciativa para aprender.¿Cómo se logra estimular para que un niño lea más?
Algunos pequeños nacen como lectores apasionados, otros son un poco más reacios al tema. Sin embargo, todos pueden crecer con inspiración para leer más si los padres los orientan. Les proporcionamos algunas ideas para conseguirlo.
1. Crea un hogar de lectores
Si los niños ven que los adultos a su alrededor están expuestos de forma frecuente a la lectura, hay más probabilidades de que ellos se empiecen a interesar por esta actividad. Cosas sencillas como verlos leyendo el periódico los hará entender que es bueno dedicar tiempo para leer un poco.
2. Háblales de libros
Cada vez que hayas leído algo interesante cuéntales qué te pareció. No importa si fue un libro o un artículo. Verán tu emoción y se sentirán atraídos por esto. Y si los pequeños han leído algo, pregúntales cómo van y si les está gustando.
3. Ofreced libros que se ajusten a su capacidad y gustos

Traten de conseguir juntos libros de temáticas que le llame la atención. Además, compra sólo aquellos que encajen con el nivel de lectura que tienen.
4. Aprovechad la tecnología
Si no puedes contra ellos, únete. Es lo mejor que puedes hacer con la tecnología porque privarlos de ella no es una solución. Por ejemplo podrías darle un lector de libros electrónico con una selección interesante de títulos y basarte en lo que él o ella ven en la televisión para definir qué le gustaría.
5. Lean juntos
Cuando ya puedan leer oraciones completas dedicad unos minutos antes de dormir para turnarse leyendo una historia. Sentirán muchas emociones y será una experiencia para unirlos.
6. Visiten la librería o la biblioteca
Cuando vayáis de compras pasad por una librería de forma casual para ver si los niños se interesan por algo. También podéis visitar la biblioteca cada cierto tiempo y participar en actividades para los más pequeños. Con todo esto ellos notarán que muchas otras personas disfrutan de los libros.
7. Dejen que ellos decidan
No trates de obligarlos a leer algo que no quieren porque lo sentirán como un castigo. Deben tomarlo con gusto, no lo contrario. Permite que él o ella escoja qué libros quiere leer y cuándo quiere hacerlo. Si tienes entre manos un niño que no ama la lectura, debes ir poco a poco para que no huya aún más de esta actividad.
8. Respetar sus ritmos
Cada persona lee a su ritmo, ya sean niños o adultos. Algunos toman un libro y lo devoran en pocas horas, otros tardan meses en terminarlo. Deja que tu hijo desarrolle su propio estilo sin presión.


9. Crear un área para leer

Tener un sitio acogedor donde poderse relajar con libros por doquier es fabuloso para todos. Se puede crear algo así en casa para que los niños exploren en su propio tiempo.
10. Inventen un libro propio
No solo se van a divertir, sino que podrán colorear, escribir historias, expresar lo que sienten y ser creativos.
 ¡Qué los libros no sean sus enemigos!







Fuente: http://www.superpadres.com/blog/10-claves-para-motivar-a-los-hijos-a-leer/

67 cuentos de Edgar Allan Poe traducidos por Julio Cortázar (descarga gratuita en pdf)

SINOPSIS
Cuentista, poeta, crítico, ensayista y editor, Edgar Allan Poe es unánimemente reconocido como uno de los maestros universales del relato breve y el padre del cuento de terror psicológico. Fue también precursor del relato detectivesco y de la literatura de ciencia-ficción, así como renovador de la llamada novela gótica.


OPINIÓN

Bueno bueno, señor Poe, al fin nos conocemos

Tengo sentimientos encontrados con estos relatos, ya que además de leer estos catorce cuentos, también leí sus poemas, y estas son las opiniones que saqué al respecto: La primera es que sus relatos de terror psicológicos, no me inspiraron miedo ni angustia alguna, sino una simple sensación de pesadez; esperaba encontrar algo que me estremeciera, que no me dejara dormir a la noche, pero me encontré releyendo el mismo párrafo tres veces porque no podía seguir el hilo, y al terminar la lectura, no sentía nada. Al leer "El pozo y el péndulo", considerado uno de los más grandes relatos de terror psicológico de la historia, esperaba encontrarme con esta sensación de miedo y desolación que se le atribuye al autor, pero me pasó exactamente lo mismo que en los demás. Si tuviera que elegir, diría que "El gato negro" fue el que más me llegó, aproximándose más al sentimiento que buscaba.


La segunda conclusión, por el contrario, son que sus poemas y relatos detectivescos son realmente brillantes, más aún considerando que él fue el inventor del género policial. En este libro, aparecen "El escarabajo de oro", "Los crímenes de la calle Morgue" y "La carta robada" dejando afuera "El misterio de Marie Roget". En los últimos tres títulos aparece el primer detective: Dupin, de un ingenio impresionante. Se lo describe como un hombre excéntrico, analítico, observador y calmado, formando la base para varios personajes detectivescos que vendrán después. Tanto en "Los crímenes de la calle Morgue" como en "La carta robada", demuestra sus habilidades. En el primero, descubre indicios que la policía pasó por alto, y logra así resolver el misterio con una conclusión nada común. En el segundo, que fue el que más me gustó, pone en rídiculo nuevamente a los agentes policiales al descubrir la carta perdida en el lugar más inesperado y obvio al mismo tiempo. Una cosa que me pareció bastante curiosa, es que Poe degrada a la policía por debajo del ingenio del detective, como más tarde haría Arthur Conan Doyle con Sherlock Homes y Scotland Yard. En "El escarabajo de oro", si bien no aparece Dupin, la manera en que el protagonista descifra el código es sublime. En serio que admiro mucho a los autores de policiales por ocurrírseles los enigmas para sus cuentos o libros.

En cuanto a poemas, se me acaba de ocurrir que llegué a una tercera conclusión: no hay que tratar de entenderlos, sólo sentirlos, permitir que te lleguen, y dejar de pensar un rato. Después de leer todos, reafirmo mi opinión de que mi favorito es "Annabel Lee" y le sumo el muy conocido "El Cuervo", y ya que el primero lo subí hace bastante, les voy a dejar el segundo:


Una vez, al filo de una lúgubre media noche,
mientras débil y cansado, en tristes reflexiones embebido,
inclinado sobre un viejo y raro libro de olvidada ciencia,
cabeceando, casi dormido,
oyóse de súbito un leve golpe,
como si suavemente tocaran,
tocaran a la puerta de mi cuarto.
“Es —dije musitando— un visitante
tocando quedo a la puerta de mi cuarto.
Eso es todo, y nada más.”

¡Ah! aquel lúcido recuerdo
de un gélido diciembre;
espectros de brasas moribundas
reflejadas en el suelo;
angustia del deseo del nuevo día;
en vano encareciendo a mis libros
dieran tregua a mi dolor.
Dolor por la pérdida de Leonora, la única,
virgen radiante, Leonora por los ángeles llamada.
Aquí ya sin nombre, para siempre.

Y el crujir triste, vago, escalofriante
de la seda de las cortinas rojas
llenábame de fantásticos terrores
jamás antes sentidos. Y ahora aquí, en pie,
acallando el latido de mi corazón,
vuelvo a repetir:
“Es un visitante a la puerta de mi cuarto
queriendo entrar. Algún visitante
que a deshora a mi cuarto quiere entrar.
Eso es todo, y nada más.”

Ahora, mi ánimo cobraba bríos,
y ya sin titubeos:
“Señor —dije— o señora, en verdad vuestro perdón
imploro,
mas el caso es que, adormilado
cuando vinisteis a tocar quedamente,
tan quedo vinisteis a llamar,
a llamar a la puerta de mi cuarto,
que apenas pude creer que os oía.”
Y entonces abrí de par en par la puerta:
Oscuridad, y nada más.

Escrutando hondo en aquella negrura
permanecí largo rato, atónito, temeroso,
dudando, soñando sueños que ningún mortal
se haya atrevido jamás a soñar.
Mas en el silencio insondable la quietud callaba,
y la única palabra ahí proferida
era el balbuceo de un nombre: “¿Leonora?”
Lo pronuncié en un susurro, y el eco
lo devolvió en un murmullo: “¡Leonora!”
Apenas esto fue, y nada más.
Vuelto a mi cuarto, mi alma toda,
toda mi alma abrasándose dentro de mí,
no tardé en oír de nuevo tocar con mayor fuerza.
“Ciertamente —me dije—, ciertamente
algo sucede en la reja de mi ventana.
Dejad, pues, que vea lo que sucede allí,
y así penetrar pueda en el misterio.
Dejad que a mi corazón llegue un momento el silencio,
y así penetrar pueda en el misterio.”
¡Es el viento, y nada más!

De un golpe abrí la puerta,
y con suave batir de alas, entró
un majestuoso cuervo
de los santos días idos.
Sin asomos de reverencia,
ni un instante quedo;
y con aires de gran señor o de gran dama
fue a posarse en el busto de Palas,
sobre el dintel de mi puerta.
Posado, inmóvil, y nada más.

Entonces, este pájaro de ébano
cambió mis tristes fantasías en una sonrisa
con el grave y severo decoro
del aspecto de que se revestía.
“Aun con tu cresta cercenada y mocha —le dije—,
no serás un cobarde,
hórrido cuervo vetusto y amenazador.
Evadido de la ribera nocturna.
¡Dime cuál es tu nombre en la ribera de la Noche Plutónica!”
Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”

Cuánto me asombró que pájaro tan desgarbado
pudiera hablar tan claramente;
aunque poco significaba su respuesta.
Poco pertinente era. Pues no podemos
sino concordar en que ningún ser humano
ha sido antes bendecido con la visión de un pájaro
posado sobre el dintel de su puerta,
pájaro o bestia, posado en el busto esculpido
de Palas en el dintel de su puerta
con semejante nombre: “Nunca más.”

Mas el Cuervo, posado solitario en el sereno busto.
las palabras pronunció, como virtiendo
su alma sólo en esas palabras.
Nada más dijo entonces;
no movió ni una pluma.
Y entonces yo me dije, apenas murmurando:
“Otros amigos se han ido antes;
mañana él también me dejará,
como me abandonaron mis esperanzas.”
Y entonces dijo el pájaro: “Nunca más.”

Sobrecogido al romper el silencio
tan idóneas palabras,
“sin duda —pensé—, sin duda lo que dice
es todo lo que sabe, su solo repertorio, aprendido
de un amo infortunado a quien desastre impío
persiguió, acosó sin dar tregua
hasta que su cantinela sólo tuvo un sentido,
hasta que las endechas de su esperanza
llevaron sólo esa carga melancólica
de ‘Nunca, nunca más’.”

Mas el Cuervo arrancó todavía
de mis tristes fantasías una sonrisa;
acerqué un mullido asiento
frente al pájaro, el busto y la puerta;
y entonces, hundiéndome en el terciopelo,
empecé a enlazar una fantasía con otra,
pensando en lo que este ominoso pájaro de antaño,
lo que este torvo, desgarbado, hórrido,
flaco y ominoso pájaro de antaño
quería decir granzando: “Nunca más.”

En esto cavilaba, sentado, sin pronunciar palabra,
frente al ave cuyos ojos, como-tizones encendidos,
quemaban hasta el fondo de mi pecho.
Esto y más, sentado, adivinaba,
con la cabeza reclinada
en el aterciopelado forro del cojín
acariciado por la luz de la lámpara;
en el forro de terciopelo violeta
acariciado por la luz de la lámpara
¡que ella no oprimiría, ¡ay!, nunca más!

Entonces me pareció que el aire
se tornaba más denso, perfumado
por invisible incensario mecido por serafines
cuyas pisadas tintineaban en el piso alfombrado.
“¡Miserable —dije—, tu Dios te ha concedido,
por estos ángeles te ha otorgado una tregua,
tregua de nepente de tus recuerdos de Leonora!
¡Apura, oh, apura este dulce nepente
y olvida a tu ausente Leonora!”
Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”

“¡Profeta!” —exclamé—, ¡cosa diabolica!
¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio
enviado por el Tentador, o arrojado
por la tempestad a este refugio desolado e impávido,
a esta desértica tierra encantada,
a este hogar hechizado por el horror!
Profeta, dime, en verdad te lo imploro,
¿hay, dime, hay bálsamo en Galaad?
¡Dime, dime, te imploro!”
Y el cuervo dijo: “Nunca más.”
“¡Profeta! —exclamé—, ¡cosa diabólica!
¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio!
¡Por ese cielo que se curva sobre nuestras cabezas,
ese Dios que adoramos tú y yo,
dile a esta alma abrumada de penas si en el remoto Edén
tendrá en sus brazos a una santa doncella
llamada por los ángeles Leonora,
tendrá en sus brazos a una rara y radiante virgen
llamada por los ángeles Leonora!”
Y el cuervo dijo: “Nunca más.”


“¡Sea esa palabra nuestra señal de partida
pájaro o espíritu maligno! —le grité presuntuoso.
¡Vuelve a la tempestad, a la ribera de la Noche Plutónica.
No dejes pluma negra alguna, prenda de la mentira
que profirió tu espíritu!
Deja mi soledad intacta.
Abandona el busto del dintel de mi puerta.
Aparta tu pico de mi corazón
y tu figura del dintel de mi puerta.
Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”

Y el Cuervo nunca emprendió el vuelo.
Aún sigue posado, aún sigue posado
en el pálido busto de Palas.
en el dintel de la puerta de mi cuarto.
Y sus ojos tienen la apariencia
de los de un demonio que está soñando.
Y la luz de la lámpara que sobre él se derrama
tiende en el suelo su sombra. Y mi alma,
del fondo de esa sombra que flota sobre el suelo,
no podrá liberarse. ¡Nunca más!




Así que, en mi opinión, Edgar Allan Poe destacó más en sus poemas y cuentos policiales, que en los relatos de terror que le acreditaron tanta fama. No lo recomiendo para aquellos que les cuestan los clásicos y no soportan las descripciones excesivas, pero de todas formas, lo veo como un autor y unas obras de lectura obligatoria, y algunas de ellas pueden ser extremadamente placenteras.

Fuente: www.leblogdebrolis.blogspot.com





                                     


                                   

lunes, 4 de mayo de 2015

¡VARGAS LLOSA SOBRE LA ARGENTINA Y VENEZUELA: CONTUNDENTE!

Argentina, un país que era democrático cuando tres partes de Europa no lo eran, un país que era uno de los más prósperos de la Tierra cuando América Latina era un continente de hambrientos, de atrasados.

El primer país del mundo que acabó con el analfabetismo no fue Estados Unidos, no fue Francia, fue la Argentina con un sistema educativo que era un ejemplo para todo el mundo. Ese país, que era un país de vanguardia ¿Cómo puede ser que sea el país empobrecido, caótico, subdesarrollado que es hoy?¿Qué pasó?¿Alguien los invadió? ¿Estuvieron enfrascados en alguna guerra terrible? 

No, los argentinos se hicieron eso ellos mismos. Los argentinos eligieron a lo largo de medio siglo las peores opciones.

Eso es. El peronismo es elegir el error, es el partido de los resentidos más aberrantes, llenos de odio, de rencores viscerales, fascistas, enfermos de rabia inexplicable hacia todo lo bueno que sea diferente a su manera radical y fanática de ver las cosas, son por lo general incultos, ignorantes, mediocres de mediocres! El peronismo es perseverar en el error a pesar de manera masoquista, enfermiza, en las catástrofes que se le han ido sucediendo en la historia moderna del país.

¿Cómo se entiende eso?. Un país con gentes cultas, absolutamente privilegiado, una minoría de habitantes en un enorme territorio que concentra todos los recursos naturales. ¿Por qué no son el primer país de la Tierra ?¿Por qué no tienen el mismo nivel de vida que Suecia, que Suiza?

Porque los argentinos no han querido. Han querido en cambio ser pobres. Seguir a "caudillos" de pacotilla, "salvadores" de porquería, locos, desquiciados por su mismo odio a todo lo que sea diferente a su locura. Han querido vivir bajo dictaduras, han querido vivir dentro del mercantilismo más espantoso. Hay en esto una responsabilidad del pueblo argentino.

Para mí es espantoso lo que ha ocurrido en Argentina . La primera vez que fui allí quedé maravillado. Un país de clases medias, donde no había pobres en el sentido latinoamericano de la pobreza. ¿Cómo pudo llegar a la presidencia una pareja tan diabólica, manipuladora, populistas en grado extremo, corruptos de calle, como los Kirchner gobernando ese país? ¡Al menos ya uno no está! Esperemos que la que queda no pueda seguir hundiendo a ese otrora gran país argentino!

Sin embargo, a juzgar por sus diabólicas relaciones estrechísimas con el desquiciado, paria, bestia troglodita, de la extinta y queridísima Republica de Venezuela, todo parece indicar que ahora "Cristinita" se apegara aun mas a ese escoria, aprendiz de dictadorzuelo, quien ya bastante le ha financiado su mandato a costa de los dineros del noble pero incomprensiblemente inerte pueblo venezolano. ¡Qué degradación política, qué degradación intelectual! Argentina y Venezuela, dos países extraordinarios vueltos pedazos por una sarta de demoníacos desquiciados.
Por eso me pregunto ¿Cómo es eso posible?

Mario Vargas Llosa






sábado, 2 de mayo de 2015

Yendo

Yendo sembradas
van siendo todas penas,
en suerte de agua
que mis pasos entierran.


Calmas las lágrimas
caen desde mí,
(sin presura mañana
sabrán de seguir).

Ruedan las yemas,
ahogan sin cubil,
las malezas del sufrir,
que hurgan lo que siega,
son elixir ya senil.

Yendo cabe creer en la tristeza,
después de sufrido encontrarla,
o llorar extrañado no haberla.
Vago bajo gris ceño
sabiendo su estar de céfiro,
entregado a su absoluta fuerza
de rudo compañero al entierro
con la pesada carga al cuello,
de saber un hombre para el cielo no hecho.

Yendo sembradas
van siendo todas penas,
restriegan el alma
que a su paso destierran.

Yendo al rumbo de espinos la senda,
ronda de fieras que acecha,
huelo la esencia de su aliento tibio;
dentro sus fauces no quiero, pero respiro.
Carroña ven, carroña anda,
carroña sucia, carroña santa.

Yendo en frías tientas
a gacha sazón enfermiza,
ingenio vértigos y vigilias de tinieblas.
Asiento don de espesa fatiga.

Surcando las tierras
piso caudal húmedo,
en resueltas cuentas,
logro de lo que mi ser no pudo.

Yendo sembradas
van siendo todas penas,
que al espíritu encarnan,
y a su peso le encierran.

- Jacques Pierre