miércoles, 29 de julio de 2015

[Entrevista] Foucault: La prisión crea y mantiene una sociedad de delincuentes


[Entrevista con Ferdinando Scianna, 1975.]Disponible en el texto: El Poder, una bestia magnífica. Sobre el Poder, la Prisión y la vida– Michel Foucault


– ¿Por qué la prisión, profesor?
-Tenemos vergüenza de nuestras prisiones. Esos enormes edificios que separan dos mundos de hombres, que se construían antaño con orgullo, a punto tal que a menudo se los ubicaba en el centro de las ciudades, hoy nos molestan. Las polémicas que se desatan regularmente a su respecto, y hace poco a causa de numerosos motines, dan claro testimonio de ese sentimiento. Polémicas, molestia y falta de amor que, ademáis, acompañaron las prisiones desde que estas se consolidaron como pena universal, digamos alrededor de 1820. Y sin embargo, esta institución ha resistido ciento cincuenta años. Es un hecho bastante extraordinario. ¿Como, fue Ia pregunta que me hice, una estructura a Ia que tanto se ha censurado ha podido resistir tan largo tiempo?

– ¿Cómo nacen las prisiones?
-Al principio, yo creía que Ia culpa recaía por entero en Beccaria, los reformadores y, en suma, Ia Ilustración. Después, al observar las cosas con mas detenimiento, me di cuenta de que no había nada de eso. Los reformadores, y en particular Beccaria, que se rebelaban contra Ia tortura y los excesos punitivos del despotismo monárquico, no proponían en modo alguno Ia prisión como alternativa. Sus proyectos, en especial los de Beccaria, se basaban en una nueva economía penal que tendía a ajustar las penas a Ia naturaleza de cada delito: así, Ia pena de muerte para los asesinatos, Ia confiscación de bienes para los ladrones y, desde luego, Ia prisión, pero para los delitos contra Ia libertad.
Lo que se erigió, en cambio, fue Ia prisión como pena similar para todos y universal, con Ia salvedad exclusiva de una gradación en Ia duración. Si las cosas sucedieron así, no fue pues a causa de las polémicas de los reformadores; Beccaria no quería sustituir los suplicios y las torturas por Ia prisión.



– ¿Porque, entonces, el paso del suplicio a la prisión?
-Hasta el siglo XVIII, con el absolutismo monárquico, el suplicio no cumplía el papel de reparación moral; tenía mas bien el sentido de una ceremonia política. El delito, en cuanto tal, debía considerarse como un desafió a Ia soberanía del monarca; trastornaba el orden de su poder sobre los individuos y las cosas.
El suplicio publico, largo, aterrador, tenía Ia finalidad precisa de reconstruir esa soberanía; su carácter espectacular servía para hacer participar al pueblo en el reconocimiento de esta, y su ejemplaridad y sus excesos, para definir su extensión infinita. El poder del príncipe era excesivo por naturaleza. Los reformadores, con su proyecto de nueva economía penal, se inscribían en el rumbo de una sociedad en plena transformación. La propuesta de Beccaria era una especie de ley del talión, pero no por eso dejaba de ser una ley, valida para todos, razón por Ia cual se sustraía a Ia arbitrariedad de Ia voluntad del príncipe. La proporcionalidad de las penas en función de los delitos reflejaba y todavía refleja Ia nueva ideología capitalista de Ia sociedad: para un trabajo, un salario proporcional; para unos delitos, unas penas proporcionales.  Este principio persiste en Ia duración variada de las penas de detención, pero lo contradice Ia privación de Ia libertad como castigo único.

– ¿Como fue entonces que se impuso la forma punitiva ?
-Las explicaciones que se han dado hasta nuestros días se relacionan en esencia con las modificaciones económicas de Ia sociedad. En Ia época de los príncipes, en una sociedad de tipo feudal, el valor de mercado del individuo como mano de obra era mínimo, y Ia vida misma, a causa de las violentas epidemias, Ia gran mortalidad infantil, etc., no tenia en absoluto el mismo precio que en los siglos siguientes. Comoquiera que sea, Ia finalidad del castigo no era Ia muerte; al contrario, el arte del suplicio consistía
en demorar Ia muerte al máximo en una “exquisita agonía”, como dice uno de sus teóricos.
En ese sentido, el momento del cambio cualitativo, en Ia filosofía del castigo, fue Ia guillotina. Hoy suele hablarse de ella como un vestigio de barbarie medieval. No es asi; en su época, Ia guillotina fue una ingeniosa maquinita que transformo el suplicio en ejecución capital, efectuada a Ia velocidad del rayo, de una manera casi abstracta, verdadero grado cero del sufrimiento. Se sigue convocando al pueblo para que asista al ritual teatral de Ia pena, pero solo con el objeto de ratificar Ia conclusión y no para que participe en ella.
Con Ia nueva estructura económica de Ia sociedad, Ia burguesía necesita organizar su llegada al poder por medio de una nueva tecnología penal mucho mas eficaz que Ia anterior.

-Mas suave, de todas maneras.
-La “suavidad” de las penas no tiene nada que ver con Ia eficacia del sistema penal. Hay que sacarse de encima Ia ilusión de que Ia atribución de las penas se hace con el objetivo de reprimir los delitos: las medidas punitivas no solo tienen el papel negativo de represión, sino también el papel “positivo” de legitimación del poder que dicta las reglas. Puede incluso afirmarse que Ia definición de las “infracciones a Ia ley” sirve justamente de fundamento al mecanismo punitivo.
Con los príncipes, el suplicio legitimaba el poder absoluto, y su “atrocidad” se desplegaba sobre los cuerpos, porque el cuerpo era Ia única riqueza accesible. El correccional, el hospital, Ia prisión, los trabajos forzados, nacen con Ia economía mercantil y evolucionan con ella. El exceso ya no es necesario: todo lo contrario. El objetivo es Ia mayor economía del sistema penal. Ese es el sentido de su “humanidad”. En efecto, lo verdaderamente importante en Ia nueva realidad social no es Ia ejemplaridad de Ia pena, sino su eficacia. Por eso el mecanismo utilizado consiste menos en castigar que en vigilar.

-Pero ¿la vigilancia no estaba excluida de la tradición penal hasta el siglo XIX?
-Sí. También puede afirmarse que, a pesar del rigor del sistema, bajo Ia monarquía el control de Ia sociedad era mucho mas débil, mas grandes las mallas a través de las cuales pasaban las mil y una ilegalidades populares. A menudo las condenas quedaban sin mañana, el uso las bacía dejar de lado. El contrabando, el pastoreo abusivo, Ia recogida de leña en tierras del rey, aunque amenazados con penas terribles, en realidad no daban prácticamente nunca Iugar a un proceso. En cierto modo, entraban en el juego del sistema como siguen entrando en algunas realidades económicas y sociales particularmente atrasadas.

-Lauro decía que en Napoles el contrabando es la Fiat del sur.
-Exactamente. Pero a fines del siglo XVIII, Ia burguesía, con las nuevas exigencias de Ia sociedad industrial, con una mayor subdivisión de Ia propiedad, ya no puede tolerar las ilegalidades populares. Busca nuevos métodos de coacción del individuo, de control, de encuadramiento y de vigilancia. Los reformadores de Ia Ilustración proponían una nueva economía penal, no Ia nueva tecnología que se necesitaba.

-¿En que tradición se hunden las raíces culturales de la prisión ?
-La forma prisión nace mucho antes de su introducción en el sistema penal. La encontramos en estado embrionario en toda Ia ciencia del cuerpo, de su “corrección”, de su aprendizaje, que se adquiría en las fabricas, las escuelas, los hospitales, los cuarteles.
“Pero respiran”, comentaba con irritación el gran duque Miguel cuando asistía a un desfile militar.
El nuevo ideal del poder pasa a ser Ia “ciudad apestada”, que es también Ia ciudad punitiva. Donde hay peste, hay cuarentena todo el mundo esta controlado, catalogado, encerrado, sometido a la regla. Para defender la vida y la seguridad de la colectividad, se otorga el derecho de matar a cualquiera que circule sin autorización, salvo algunos grupos de ínfima importancia, los individuos descritos por Manzoni, aquellos a quienes se asignan las tareas mas innobles, como el transporte de los cadáveres de los apestados. Bentham proporciona en 1791 la estructura arquitectónica de esta exigencia tecnológica, con su Panóptico.

-¿Que es el Panoptico ?
-Es un proyecto de construcción con una torre central que vigila toda una serie de celdas dispuestas en forma circular, a contraluz, en las cuales se encierra a los individuos. Desde el centro uno controla todas las cosas y todos los movimientos sin ser visto. El poder desaparece, ya no se representa, pero existe; incluso se diluye en la infinita multiplicidad de su mirada única.
Las prisiones modernas, y basta muchas de las mas recientes, calificadas de “modelo”, se basan en ese principio. Pero con su Panóptico Bentham no pensaba de manera específica en la prisión; su modelo podía utilizarse -y se utilizó- para cualquier estructura de la nueva sociedad. La policía, invención francesa que fascinó al punto a todos los gobiernos europeos, es la hermana gemela del Panóptico.
La fiscalidad moderna, los asilos psiquiátricos, los ficheros, los circuitos de televisión y tantas otras tecnologías que nos rodean son su aplicación concreta. Nuestra sociedad es mucho mas benthamiana que beccariana. Los lugares en los cuales existió la tradición de conocimientos que llevaron a la prisión muestran por que esta se asemeja a los cuarteles, los hospitales y las escuelas, y porque estos se asemejan a las prisiones.

-Pero la prisión fue criticada desde el principio. Se la definió como un fracaso penal, una fabrica de delincuentes.
-Lo cual, empero, no sirvió para destruirla. Después de un siglo y medio sigue en pie. Pero, por lo demás, ¿es de veras un fracaso? ¿No sera mas bien un éxito, y justamente por las mismas razones por las cuales se Ia acusa de fracasar? En realidad, Ia prisión es un éxito.

-¿Que éxito ?
–La prisión crea y mantiene una sociedad de delincuentes, el medio, con sus reglas, su solidaridad, su marca moral de infamia. La existencia de esta minoría delictiva, lejos de ser Ia medida manifiesta de un fracaso, es muy importante para Ia estructura del poder de Ia clase dominante.
Su primera función es Ia de descalificar todos los actos ilegales que se agrupan bajo una común infamia moral. Antes no era así: en realidad, un buen numero de los actos ilegales cometidos por el pueblo se toleraba. Ahora eso ya no es posible: el delincuente, fruto de Ia estructura penal, es ante todo un criminal como cualquiera que infringe Ia ley, por Ia razón que sea. A continuación se crea una estructura intermedia de Ia que se vale Ia clase dominante para perpetrar sus ilegalidades: Ia constituyen, justamente, los delincuentes. El ejemplo mas patente es el de Ia explotación del sexo. Por un lado hay prohibiciones, escándalos y represiones en torno de Ia vida sexual; esto permite transformar Ia necesidad en “mercancía” sexual difícil y cara, y luego se Ia explota. Ninguna gran industria de ningún gran país industrializado puede rivalizar con Ia enorme rentabilidad del mercado de Ia prostitución. Esto es valido para el alcohol en Ia época de Ia prohibición; hoy, para Ia droga (véase el convenio turco-norteamericano para el cultivo de Ia adormidera) , para el contrabando de tabaco, de armas …

-¿Como se mantiene la vinculación con el poder?
-Esas enormes masas de dinero suben y suben hasta llegar a las gran des empresas financieras y políticas de Ia burguesía. En suma, se mantiene un tablero de ajedrez donde hay escaques peligrosos y otros que son seguros. En los peligrosos están siempre los delincuentes. Esa es Ia ligazón. Y llegamos al otro papel de Ia delincuencia: Ia complicidad con las estructuras policiales en el control de Ia sociedad. Un sistema de chantajes e intercambios en el cual los roles se confunden, como en un circulo. ¿Un informante es otra cosa que un policía delincuente o un delincuente policía? En Francia, Ia clamorosa figura símbolo de esta realidad es Vidocq, el famoso bandido que en determinado momento se convierte en jefe de Ia policía.
Los delincuentes tienen ademas otra excelente función en el mecanismo del poder: Ia clase en el poder se sirve de Ia amenaza de Ia criminalidad como una coartada continua para endurecer el control de Ia sociedad. La delincuencia da miedo, y ese miedo se cultiva. No por nada en cada momento de crisis social y económica se presencia un “recrudecimiento de Ia criminalidad” y el consiguiente llamado a un gobierno policial. Por el orden publico, se dice; en realidad, para poner freno sobre todo a Ia ilegalidad popular y obrera. En suma, Ia criminalidad funciona como una suerte de nacionalismo interno. Así como el temor al enemigo hace “amar” al ejercito, el miedo a los delincuentes hace “amar” el poder policial.

-Pero no la prisión. La prisión no consigue hacerse amar.

-Porque en los mecanismos modernos de la justicia criminal hay un fondo de suplicio que no se ha exorcizado por completo, aun cuando en nuestros días este cada vez mas incluido en Ia nueva penalidad de lo incorpóreo. La nueva penalidad, en efecto, en vez de castigar, corrige y cura. El juez se convierte en medico y viceversa. La sociedad de vigilancia quiere fundar su derecho en Ia ciencia; esto hace posible Ia “suavidad” de las penas o, mejor, de los “cuidados”, las “correcciones”, pero con ello se extiende su poder de control, de imposición de Ia “norma”. Se persigue al “diferente”. El delincuente no está fuera de la ley, pero se sitúa desde el comienzo en el centro mismo de los mecanismos en los cuales se pasa imperceptiblemente de Ia disciplina a Ia ley, de Ia desviación al delito, en una continuidad de instituciones que se pasan Ia pelota unas a otras: del orfelinato al correccional de menares y de ahí a Ia penitenciaría, de Ia ciudad obrera al hospital y de ahí a Ia prisión.




Fuente: https://periodicolaboina.wordpress.com/2015/07/26/entrevista-foucault-la-prision-crea-y-mantiene-una-sociedad-de-delincuentes/

"No olvides nunca que sabes leer y escribir gracias a un maestro, y no a un futbolista"

"No olvides nunca que sabes leer y escribir gracias a un maestro, y no a un futbolista", dice el posteo.
Yo la verdad me sorprendo tristemente de que muchos lo tomen como una agresión a los deportistas. ¿Un maestro no enseña a escribir y un jugador de fútbol juega al fútbol? ¿Me equivoco? ¿Es así o es al revés?
¿Entonces cuál es el escándalo?
Cualquier cosa que parece una mínima crítica a un futbolista (muchos multimillonarios que lo que menos se preocupan es por ustedes) a los que endiosan y veneran sólo por darles divertimento parece una herejía y atacan y se rasgan las vestiduras como si fuera una afrenta personal.
Pero cuando los maestros que ganan un sueldo miserable piden un aumento los cuestionan e insultan (como si ustedes trabajaran por "vocación"), cuando los docentes aplazan a sus hijos no les preguntan por qué no estudiaron, sino que cuestionan al docente.
Claro que no todos los docentes son perfectos, pero son a quienes entregan sus hijos día tras día. Si sus hijos ven que ustedes no los respetan, ¿cómo los respetarán ellos? ¿Cómo, luego, sus hijos aprenderán a respetarlos a ustedes?

No, yo no voy a dejar de defender a los docentes que son los formadores de las sociedades sólo porque a algunos no les parezca, ni voy a dejar de poner en la balanza a sus venerados ídolos que patean pelotas y que a ustedes mismos y a sus hijos no les dan más que un divertimento de domingo a la tarde, por el que ganan lo que ustedes en sus vidas.
Así estamos, un pueblo o país que demanda más de sus futbolistas que de sus políticos, está condenado. Un pueblo que no respeta a sus maestros, es un pueblo sin futuro.

viernes, 17 de julio de 2015

La pregunta trampa que pone en evidencia la avaricia humana


Un profesor de la universidad de Maryland trata de ayudar a sus alumnos desde 2008 para que aumenten su nota final con una pregunta extra, aunque sólo una clase en siete años lo ha logrado

El camino de la evolución del ser humano tiene ante sí, y desde el principio, uno de los mayores obstáculos que le impide y le impedirá avanzar y mejorar: el propio ser humano. El egoísmo humano se interpone en todas las decisiones, haciendo imposible imaginar una situación en la que el colectivo se sobreponga a lo individual. Esto mismo parece querer demostrar un profesor de la universidad de Maryland que, con una pregunta trampa, evidencia lo que antaño ya afirmaba el filósofo Thomas Hobbes: el hombre es un lobo para el hombre.

El doctor Dylan Selterman, profesor de psicología de la universidad estadounidense, trata de ayudar a todos sus alumnos desde 2008. En sus exámenes, Selterman incluye desde entonces una sencilla pregunta extra, que ofrece la oportunidad de subir la nota final. Los alumnos, al empezar a leer el enunciado de ésta, se muestran agradecidos y algo aliviados por el regalo, pero antes de acabar la pregunta, sus caras se tuercen en una mueca al ver que el regalo está envenenado.La pregunta trampa propone lo siguiente: “Aquí tiene la oportunidad de ganar algunos puntos extra en la nota final. Seleccione si desea 2 ó 6 puntos extra a su calificación final. Pero, hay una pequeña pauta: Si más del 10% de la clase selecciona la casilla de los 6 puntos, ninguno de ustedes obtendrá ningún punto”.
“He estado incluyendo esta pregunta cada semestre desde la primera vez que enseñé a nivel universitario, en 2008”, apuntó Selterman a ABC 7 News. No es sorprendente descubrir que, desde entonces, sólo una clase ha logrado los dos puntos extra, mientras que todas las demás se han quedado a las puertas, superando siempre el límite impuesto por el profesor de psicología. De nuevo, el egoísmo y la avaricia pasan por encima del bien colectivo e impiden al grupo evolucionar.

El profesor explica que la pregunta no fue idea suya, sino que la tuvo que responder él en un examen en su época de alumno en la Universidad Johns Hopkins. “Entonces, yo escogí la opción de puntos más baja, pero más de un diez por ciento escogió la más alta. Me enfadé mucho con mis compañeros”.
De forma sutil y muy didáctica, el ejercicio disfrazado de pregunta trampa pretende enseñar a los alumnos cómo la acción de grupo afecta a cada individuo. Con ello, Selterman ejemplifica la tragedia de los comunes, un dilema descrito por Garret Hardin en 1968.
La Tragedia de los comunes describe una situación en el cual varios individuos, motivados sólo por el interés personal y actuando independiente pero racionalmente, destruyen un recurso compartido limitado aunque a ninguno de ellos, ya sea como individuos o en conjunto, les conviene que tal destrucción suceda. El egoísmo, la avaricia y la individualidad tienden a vencer en la gran mayoría de los casos al bien común y al conjunto.
Esta idea complementa a la teoría de juegos de John Nash, un área de la matemática aplicada que utiliza modelos para entender la toma de decisión y la interacción entre quienes deciden. El ejemplo clásico de esta teoría de juegos es el de la decisión del prisionero, que plantea cual sería la decisión de dos prisioneros a los que se les plantea reducir su pena si inculpan al otro, aumentarla si se inculpan entre ambos o mantenerla baja si no inculpan a nadie. En este modelo, el destino de cada individuo depende de las acciones del otro. Individualmente, confesar sería la mejor opción, pero si ambos lo hacen el castigo es peor que si ambos callan.

La pregunta, pese a llevar siete años en los exámenes del profesor de psicología, se ha hecho viral en 2015. Una alumna tuiteó una imagen de la cuestión y logró más de 6.000 retuits en poco tiempo.
Para evitar el escarnio que sufren sus clases y el castigo colectivo, algunos estudiantes han pedido a Selterman que sólo quite los puntos a aquellos que escogen la opción con más puntuación. Él, sin embargo, ha rechazado la opción porque la lección perdería todo el sentido. “Si demasiadas personas abusan de un recurso común, todo el grupo sufre. Sus acciones afectan a los demás, y viceversa”. ¿Logrará el ser humano reconocer ser su propia piedra en el zapato y cambiar?

lunes, 13 de julio de 2015

MAMÁ TAMBIÉN LLORA

– Mamá, ¿Qué te pasa? ¿Estás llorando?– No, cariño, es que se me ha metido una motita de polvo en el ojo…

Vivimos en un mundo en el que, ser los primeros, es lo más importante. Examinan a nuestros hijos continuamente y ellos sólo buscan el sobresaliente. Se les prepara para afrontar el éxito, para celebrar los triunfos. Se les repite hasta la saciedad: “No llores. Tienes que ser fuerte. ¡Eres el mejor!”

Hace unos días, me echaba las manos a la cabeza cuando una amiga me comentaba que en el colegio de su hijo hacían olimpiadas de matemáticas con cronómetro en mano y frente a un tribunal; olimpiadas de ciencias, olimpiadas de deletrear y todo ello con niños de apenas 7-8 años. ¿Pero estamos locos o qué?

Por supuesto, el único ganador era el primero…los 25 niños restantes de la clase se veían como perdedores.

¿Qué está pasando? Invertimos años en preparar a nuestros hijos para el éxito y no nos damos cuenta que la vida está llena fracasos, de decepciones, de pequeños y de grandes obstáculos, de momentos de tristeza, de duelo, de soledad. ¿Y eso es signo de debilidad de la especie humana? No; es la vida.

¿De verdad pensáis que los niños de hoy en día están preparados para afrontar dificultades? ¿Es casualidad que pediatras, psicólogos y psiquiatras infantiles cada vez tengamos más casos de depresión infantil y de ansiedad? ¿En qué cabeza cabe que un niño de 9 años se le diagnostique de Depresión o de Trastorno de Ansiedad Generalizada teniéndolo todo, supuestamente, a su alcance? Es evidente que algo no estamos haciendo bien.

Con perdón, me importa un pimiento que mi hijo sea el más rápido en cálculo mental. Lo que no consiento es que se venga abajo por ser el segundo, el tercero o incluso, porque no haya sido seleccionado entre los 10 primeros.

Lo que de verdad me importa, lo que me quita el sueño, en lo que invierto toda mi energía y esfuerzo, es en desarrollar su inteligencia emocional.

Lucho por que sea generoso, porque la empatía sea su punto fuerte. Me desvivo porque muestre sus emociones, porque me hable de sus debilidades, porque él mismo, encuentre soluciones a sus problemas. Peleo a diario por hacer de ellos personas autosuficientes emocionalmente. No pasa nada por no ser el primero de clase si te has esforzado al máximo
.

Premio el esfuerzo, la entrega, la generosidad, la lealtad, la lucha y la solidaridad. Esos son los valores vitales, los valores de vida.

¿Quién les prepara para el fracaso, para la decepción, para el desengaño? ¿Lo habéis pensado alguna vez?

La sociedad recibe con los brazos abiertos a los triunfadores, les prepara para los aplausos. Yo prefiero preparar a mis hijos para las dificultades; fortalecer su autoestima, su capacidad resolutiva, su positivismo, su espíritu de lucha. ¿Por qué valoramos tanto el éxito? Porque antes hemos pasado por un camino más o menos angosto de lucha ¿o no?

No somos máquinas. Nosotros, los padres, no lo somos, lo sabéis muy bien. No pretendas entonces que tu hijo lo sea.

No quiero que mis hijos piensen que su madre es una superwoman, siempre preparada, siempre lista para todo, siempre cantarina y perfecta. ¿Ese es el ejemplo que quiero que sigan? Y si con el paso de los años van encontrando dificultades a lo largo de sus vidas ¿Qué pensarán? “Yo no he sido capaz… Mamá se decepcionaría…No puedo mostrar debilidad. Mi madre siempre ha sido tan fuerte”

Bueno, hijos– les he dicho a mis niños en alguna ocasión- Mamá no es perfecta. Mamá también se equivoca y cuando lo hace, rectifica y pide perdón. Mamá, como todo el mundo, llora cuando está triste. Esto que ves, no es una motita de polvo en el ojo; son lágrimas, cariño”

Quiero que mis hijos vean que su madre es de carne y hueso. Que no se avergüenza por llorar o por estar un poquito triste en circunstancias puntuales, que no se esconde.

Quiero que lo vivan como algo natural… porque cuando a ellos les ocurra se acordarán de mí y lo asumirán como normal. Aceptarán su estado de ánimo y sacarán la fuerza necesaria para superar todo lo que obstaculice el camino hacia su felicidad.

Los hijos no necesitan súper-padres, ni dioses; les da igual que su papá sea médico, abogado, camarero o que esté en el paro. Los hijos quieren un padre y una madre que estén a su lado, que jueguen con ellos, que les expliquen las cosas, que les cuenten historias…que hablen su mismo lenguaje. No quieren que les colmemos de regalos materiales; es mucho más sencillo: sólo quieren tiempo junto a nosotros.

Los niños deben vernos como seres humanos, no como superhéroes, para eso ya tienen las películas.

No le des tantas órdenes a tu hijo, no le llenes de reglas. Empieza tú. Elogia su buena conducta con besos, con abrazos, con mucho, mucho cariño. No le premies con excesivos juguetes. Si se ha equivocado, dale la oportunidad de rectificar “Yo también me equivoco, cielo. Vamos a intentarlo de nuevo”.

Enseña a tus hijos a disfrutar de los placeres sencillos, en ellos está la verdadera felicidad. Suelo jugar a mis hijos a un juego que les divierte mucho en la mesa. “Que suerte tengo..”- lo he llamado.

Empiezo yo: “Que suerte tengo que hoy no trabajo y estoy aquí con vosotros desayunando”.

Mi hijo: “Que suerte tengo que mamá hoy me viene a buscar al cole y no cogeré el autobús”.

Mi hija: “Que suerte tengo que me ha tocado la tostada más grande”… Siempre terminamos riéndonos a carcajadas.

Cuéntales historias. Historias reales, de tu trabajo, de tu día a día. Estimula su imaginación, su creatividad, su empatía… Emociónate con ellos. Comparte aquellos vídeos que veas por internet que te hayan llegado hondo. Explícaselos y responde a todas sus preguntas. ¡Te sorprenderás con lo que se les ocurre!

Anímales a que sean emprendedores. A que no tengan miedo a equivocarse, sino a no intentarlo. A rectificar si van por el camino equivocado. A levantarse ellos solos si se caen. A pedir perdón y a aceptarlo también. Contra la frustración: la perseverancia, la constancia.

Y recuerda que educar no es repetir siempre las mismas palabras; educar es enseñarles a soñar, a probar, a crear, a luchar y a creer en ellos mismos.

Carta abierta a padres y educadores.


Lucia Galán

sábado, 11 de julio de 2015

¿Qué escritor nació tu mismo día?

Alguna vez te has preguntado, ¿qué escritor(a) o escritores(as) nacieron tu mismo día? Aquí está la lista el día de nacimiento de todos los Premios Nobel de Literatura. Ahora solo queda que cada cual busque su fecha.


Escritores nacidos en enero


1 - J.D. Salinger, E.M. Forster
2 - Isaac Asimov
3 - J.R.R. Tolkien
4 - Jacob Grimm, Gao Xingjian (Premio Nobel 2000)
5 - Rudolf Christoph Eucken (Premio Nobel 1908), Umberto Eco
6 - Osvaldo Soriano
7- William Peter Blatty
8 - Juan Marsé
9 - Giovanni Papini, Simone de Beauvoir
10 - Vicente Huidobro
11 - Eduardo Mendoza
12 - Haruki Murakami, Charles Perrault, Jack London
13 - Clark Ashton Smith
14 - Yukio Mishima
15 - Molière
16 - Susan Sontag
17 - Anton Chejov, Pedro Calderón de la Barca
18 - Nikos Kazantzakis, Rubén Darío, Gonzalo Arango
19 - Edgar Allan Poe, Patricia Highsmith, Julian Barnes
20 - Johannes Vilhelm Jensen (Premio Nobel 1944)
21 - Olav Aukrust, Eduardo Marquina
22 - August Strindberg, Lord Byron
23 - Derek Walcott (Premio Nobel 1992), Stendhal
24 - E.T.A. Hoffmann, Edith Wharton
25 - Alessandro Baricco, Virginia Woolf
26 - Jonathan Carroll
27 - Lewis Carroll
28 - Colette, José Martí, Andrés Neuman
29 - Romain Rolland (Premio Nobel 1915), Boris Pasternak (Premio Nobel 1958)
30 - Lloyd Alexander
31 - Kenzaburō Ōe (Premio Nobel 1994), Norman Mailer


Escritores nacidos en febrero

1 - Yevgeni Zamiatin
2 - James Joyce
3 - Paul Auster
4 - Jacques Prévert
5 - William Burroughs
6 - Pramoedya Ananta Toer
7 - Charles Dickens, Sinclair Lewis (Premio Nobel 1930)
8 - Julio Verne
9 - J.M. Coetzee (Premio Nobel 2003), Alice Walker
10 - Bertolt Brecht
11 - Sidney Sheldon, Jane Yolen
12 - George Meredith, Lou Andreas-Salomé
13 - Georges Simenon
14 - Edmond About, Vsévolod Garshin
15 - Sax Rohmer, Paul Groussac
16 - Richard Ford, Octave Mirbeau
17 - Mo Yan (Premio Nobel 2012), Gustavo Adolfo Bécquer
18 - Toni Morrison (Premio Nobel 1993)
19 - André Breton, Carson McCullers, Amy Tan
20 - Pierre Boulle
21 - Chuck Palahniuk, David Foster Wallace, Raymond Queneau
22 - James Russell Lowell, Hugo Ball
23 - Erich Kästner, W.E.B. Du Bois
24 - Whilhelm Grimm
25 - Anthony Burgess
26 - Victor Hugo, Michel Houellebecq
27 - John Steinbeck (Premio Nobel 1962)
28 - José Vasconcelos, Ernest Renan
29 - Dee Brown, Marin Sorescu


Escritores nacidos en marzo


1 - Richard Wilbur, Ralph Ellison
2 - Dr. Seuss, Tom Wolfe, John Irving
3 - Arthur Lundkvist, William Godwin
4 - Ryszard Kapuściński, Alan Sillitoe
5 - Dora Marsden
6 - Gabriel García Márquez (Premio Nobel 1982)
7 - Georges Perec, Kōbō Abe, E.L. James
8 - Josep Pla, Kenneth Grahame
9 - Mickey Spillane, Umberto Saba
10 - Boris Vian
11 - Anne Rice
12 - Jack Kerouac
13 - Giorgos Seferis (Premio Nobel 1963)
14 - Alexandru Macedonski, Algernon Blackwood
15 - Paul von Heyse (Premio Nobel 1910), Blas de Otero
16 - Sully Prudhomme (Premio Nobel 1901)
17 - Patrick Hamilton, William Gibson
18 - Stéphane Mallarmé, John Updike
19 - Philip Roth
20 - Henrik Ibsen, Nikolái Gogol, Friedrich Hölderlin
21 - Alda Merini, Jean Paul
22 - Louis L'Amour
23 - Roger Martin du Gard (Premio Nobel 1937)
24 - Dario Fo (Premio Nobel 1997), Tirso de Molina
25 - Flannery O'Connor
26 - Patrick Süskind, Tennessee Williams
27 - Louis-Ferdinand Céline
28 - Mario Vargas Llosa (Premio Nobel 2010), Máximo Gorki
29 - Marcel Aymé
30 - Paul Verlaine
31 - Octavio Paz (Premio Nobel 1990), Enrique Vila-Matas

Escritores nacidos en abril

1 - Milan Kundera, Fernando del Paso
2 - Hans Christian Andersen, Emile Zola
3 - George Herbert, Edward Everett Hale
4 - Marguerite Duras
5 - Robert Bloch, Hugo Claus
6 - Jean-Baptiste Rousseau, Dan Andersson
7 - Gabriela Mistral (Premio Nobel 1945), William Wordsworth
8 - John Fante
9 - Charles Baudelaire
10 - Paul Theroux, Stephan Heym
11 - Christopher Smart, Sándor Márai
12 - Inca Garcilaso de la Vega, Tom Clancy, Alan Ayckbourn
13 - Samuel Beckett (Premio Nobel 1969), Seamus Heaney (Premio Nobel 1995), Jean-Marie Gustave Le Clézio (Premio Nobel 2008)
14 - Denís Fonvizin, Erich von Däniken
15 - Tomas Tranströmer (Premio Nobel 2011), Henry James
16 - Anatole France (Premio Nobel 1921)
17 - John Ford, Nick Hornby, Thorton Wilder
18 - Antero de Quental, Joy Gresham
19 - José de Echegaray (Premio Nobel 1904)
20 - Charles Maurras
21 - Fredrik Bajer, Charlotte Brontë
22 - Vladimir Nabokov
23 - Halldór Laxness (Premio Nobel 1955)
24 - Carl Spitteler (Premio Nobel 1919), Robert Penn Warren
25 - Leopoldo Alas "Clarín"
26 - Roberto Arlt, William Shakespeare, Vicente Aleixandre (Premio Nobel 1977)
27 - Rafael Guillén, Mary Wollstonecraft
28 - Roberto Bolaño, Harper Lee
29 - Robert J. Sawyer, Alejandra Pizarnik, Jack Williamson
30 - Jaroslav Hašek, Germán Espinosa

Escritores nacidos en mayo

1 - Joseph Heller
2 - Jerome K. Jerome, E.E. Smith
3 - Juan Gelman, Nélida Piñón
4 - Amos Oz, Graham Swift
5 - Henryk Sienkiewicz (Premio Nobel 1905)
6 - Harry Martinson (Premio Nobel 1974)
7 - Rabindranath Tagore (Premio Nobel 1913), Władysław Reymont (Premio Nobel 1924)
8 - Thomas Pynchon
9 - James Matthew Barrie
10 - Benito Pérez Galdós
11 - Rubem Fonseca, Camilo José Cela (Premio Nobel 1989)
12 - Marco Denevi, Bertus Aafjes
13 - Alphonse Daudet, Roger Zelazny
14 - Herbert W. Franke, Göran Tunström
15 - Mijaíl Bulgákov, L. Frank Baum
16 - Juan Rulfo
17 - Alfonso Reyes, Henri Barbusse
18 - Bertrand Russell (Premio Nobel 1950)
19 - Elena Poniatowska
20 - Sigrid Undset (Premio Nobel 1928), Honoré de Balzac
21 - Alexander Pope, Tudor Arghezi
22 - Arthur Conan Doyle
23 - Pär Lagerkvist (Premio Nobel 1951)
24 - Mijaíl Shólojov (Premio Nobel 1965), Joseph Brodsky (Premio Nobel 1987), Michael Chabon
25 - Raymond Carver
26 - Robert William Chambers
27 - John Cheever, Dashiell Hammett, Rachel Carson
28 - Patrick White (Premio Nobel 1973), Ian Fleming
29 - G.K. Chesterton, Dante Alighieri
30 - Randolph Bourne, Countee Cullen
31 - Walt Whitman, Saint-John Perse (Premio Nobel 1960)


Escritores nacidos en junio

1 - Colleen McCullough
2 - Karl Adolph Gjellerup (Premio Nobel 1917)
3 - Allen Ginsberg
4 - Apolón Máikov
5 - Federico García Lorca, Ken Follett
6 - Thomas Mann (Premio Nobel 1929)
7 - Orhan Pamuk (premio Nobel 2006)
8 - Marguerite Yourcenar, John W. Campbell
9 - Charles Webb, Curzio Malaparte
10 - Saul Bellow (Premio Nobel 1976)
11 - Renée Vivien, Mrs. Humphry Ward
12 - Ana Frank, Charles Kingsley
13 - William Butler Yeats (Premio Nobel 1923), Fernando Pessoa, Leopoldo Lugones, Augusto Roa Bastos
14 - Yasunari Kawabata (Premio Nobel 1968)
15 - Ramón López Velarde
16 - Murray Leinster, Torgny Lindgren
17 - Cristina Bajo
18 - Iván Goncharov, Efraín Huerta
19 - Salman Rushdie
20 - Vikram Seth, Jean-Claude Izzo, Aleksander Fedro
21 - Jean-Paul Sartre (Premio Nobel 1964), Joaquim Machado de Assis
22 - Dan Brown
23 - Richard Bach
24 - Ambrose Bierce, Ernesto Sábato
25 - George Orwell
26 - Pearl S. Buck (Premio Nobel 1938)
27 - Anna Banti, Ivan Vazov, Robert Aickman
28 - Luigi Pirandello (Premio Nobel 1934), Juan José Saer
29 - Antoine de Saint-Exupéry, Giacomo Leopardi
30 - Czesław Miłosz (Premio Nobel 1980)


Escritores nacidos en julio


1 - Juan Carlos Onetti
2 - Hermann Hesse (Premio Nobel 1946), Wisława Szymborska (Premio Nobel 1996)
3 - Franz Kafka
4 - Nathaniel Hawthorne
5 - Jean Cocteau, Jaqueline Harpman, Marcel Arland
6 - Verner von Heidenstam (Premio Nobel 1916)
7 - Robert A. Heinlein, David Eddings
8 - Jean de la Fontaine, Richard Aldington
9 - Barbara Carland, Jan Neruda
10 - Marcel Proust
11 - Cordwainer Smith, E.B. White, León Bloy, Luis de Góngora
12 - Pablo Neruda (Premio Nobel 1971)
13 - Wole Soyinka (Premio Nobel 1986)
14 - Isaac Bashevis Singer (Premio Nobel 1978)
15 - Walter Benjamin, José Enrique Rodó
16 - Tomás Eloy Martínez
17 - Shmuel Yosef Agnón (premio Nobel 1966)
18 - William Makepeace Thackeray
19 - Robert Pinget, Nathalie Sarraute, Vladimir Mayakovski
20 - Cormac McCarthy, Erik Axel Karlfeldt (Premio Nobel 1931)
21 - Ernest Hemingway (Premio Nobel 1954), John Gardner
22 - Raymond Chandler, León de Greiff
23 - Héctor Germán Oesterheld, Cyril M. Kornbluth
24 - Henrik Pontoppidan (Premio Nobel 1917), Alexandre Dumas, Robert Graves
25 - Elias Canetti (Premio Nobel 1981)
26 - Aldous Huxley, George Bernard Shaw (Premio Nobel 1925)
27 - Giosuè Carducci (Premio Nobel 1906)
28 - Malcolm Lowry
29 - Eyvind Johnson (Premio Nobel 1974)
30 - Emily Brontë
31 - J.K. Rowling, Cees Nooteboom

Escritores nacidos en agosto



1 - Herman Melville
2 - Isabel Allende, Rómulo Gallegos, James Baldwin
3 - Linda S. Howington, P.D. James, Leon Uris
4 - Knut Hamsun (Premio Nobel 1920), Virgilio Piñera
5 - Guy de Maupassant
6 - Charles Fort, Piers Anthony
7 - Xosé Luís Méndez Ferrín
8 - Jostein Gaarder
9 - Barbara Delinsky, Daniel Keyes, Ramón Pérez de Ayala
10 - Suzanne Collins, Alfred Döblin, Jorge Amado
11 - Enid Blyton, Fernando Arrabal, Alex Haley
12 - Jacinto Benavente (Premio Nobel 1922)
13 - Charles Williams, Vladimir Odóyevski
14 - John Galsworthy (Premio Nobel 1932)
15 - Stieg Larsson
16 - Charles Bukowski, Jules Laforgue
17 - V.S. Naipual (Premio Nobel 2001), Herta Müller (Premio Nobel 2009), Jonathan Franzen
18 - Alain Robbe-Grillet
19 - Ana Miranda
20 - H.P. Lovecraft, Salvatore Quasimodo (Premio Nobel 1959)
21 - Emilio Salgari
22 - Ray Bradbury
23 - Edgar Lee Masters
24 - Jorge Luis Borges, Paulo Coelho, Jean Rhys
25 - Álvaro Mutis
26 - Julio Cortázar
27 - Theodore Dreiser
28 - León Tolstói, Goethe
29 - Maurice Maeterlinck (Premio Nobel 1911)
30 - Mary Shelley
31 - Julio Ramón Ribeyro



Escritores nacidos en septiembre


1 - Edgar Rice Burroughs
2 - Hans Haeger, Allen Carr, Andreas Embirikos
3 - Sara Orne Jewett, Adriano Banchieri
4 - Richard Wright
5 - Nicanor Parra
6 - Andrea Camilleri
7 - John William Polidori, Taylor Caldwell
8 - Frédéric Mistral (Premio Nobel 1904), Alfred Jarry
9 - Cesare Pavese
10 - Jeppe Aakjær, Hilda Doolittle, Franz Werfel
11 - O. Henry, D.H. Lawrence
12 - H.L. Mencken, Han Suyin
13 - Marie von Ebner-Eschenbach, Sherwood Anderson
14 - Mario Benedetti, Francisco de Quevedo
15 - Adolfo Bioy Casares
16 - Frans Eemil Sillanpää (Premio Nobel 1939)
17 - Ken Kesey
18 - Samuel Johnson, Michael Hartnett
19 - William Golding (Premio Nobel 1983)
20 - George R.R. Martin, Javier Marías
21 - Juan José Arreola, H.G. Wells, Stephen King, Luis Cernuda
22 - John Home
23 - Jaroslav Seifert (Premio Nobel 1984)
24 - Francis Scott Fitzgerald, Antonio Tabucchi, Juan Villoro
25 - William Faulkner (Premio Nobel 1949), José Donoso
26 - T.S. Eliot (Premio Nobel 1948)
27 - Grazia Deledda (Premio Nobel 1926), Irvine Welsh
28 - Eugenio d'Ors
29 - Miguel de Cervantes, Miguel de Unamuno, Andrés Caicedo
30 - Truman Capote, Elie Wiesel


Escritores nacidos en octubre

1 - Isaac Bonewits, Serguéi Aksákov
2 - Graham Greene
3 - Alain-Fournier, Thomas Wolfe, Gore Vidal
4 - Anne Rice, MAnuel Reina Montilla
5 - Denis Diderot, Clive Barker
6 - David Brin
7 - Juan Benet
8 - José Cadalso, R.L. Stine
9 - Ivo Andric (Premio Nobel 1961)
10 - Claude Simon (Premio Nobel 1985), Harold Pinter (Premio Nobel 2005)
11 - François Mauriac (Premio Nobel 1952)
12 - Eugenio Montale (Premio Nobel 1975)
13 - Christine Nöstlinger
14 - Katherine Mansfield
15 - Mario Puzo, Italo Calvino
16 - Günter Grass (Premio Nobel 1999), Oscar Wilde, Eugene O'Neill (Premio Nobel 1936)
17 - Nathanel West, Pablo de Rokha
18 - Henri Bergson (Premio Nobel 1927)
19 - Miguel Ángel Asturias (Premio Nobel 1967), Philip Pullman
20 - Elfriede Jelinek (Premio Nobel 2004), Arthur Rimbaud, Felisberto Hernández
21 - Alphonse de Lamartine, Edmundo de Amicis
22 - Iván Bunin (Premio Nobel 1933), Doris Lessing (Premio Nobel 2007)
23 - Robert Bridges, Michael Crichton
24 - Fernando Vallejo
25 - Anne Tyler, Stig Daberman, John Berryman
26 - Jan Wolkers, Andréi Bely
27 - Sylvia Plath, Dylan Thomas
28 - Evelyn Waugh
29 - Fredric Brown, Jean Giraudoux
30 - Paul Valéry, Ezra Pound, Miguel Hernández
31 - John Keats


Escritores nacidos en noviembre


1 - Hermann Broch
2 - Odysséas Elýtis (Premio Nobel 1979)
3 - André Malraux
4 - Ciro Alegría, Charles Frazier
5 - Sam Shepard
6 - Robert Musil, Michael Cunningham
7 - Albert Camus (Premio Nobel 1957), Rafael Pombo
8 - Bram Stoker, Margaret Mitchell
9 - Imre Kertész (Premio Nobel 2002)
10 - José Hernández
11 - Fiódor Dostoyevski, Kurt Vonnegut, Carlos Fuentes
12 - Michael Ende
13 - Robert Louis Stevenson
14 - Astrid Lindgren
15 - Gerhart Hauptmann (Premio Nobel 1912)
16 - Chinua Achebe
17 - Voltairine de Cleyre
18 - Alan Dean Foster, Margaret Atwood, D.E. Stevenson
19 - Anna Seghers
20 - Selma Lagerlöf (Premio Nobel 1909), Nadine Gordimer (Premio Nobel 1991), Don DeLillo
21 - Beryl Bainbridge, Voltaire
22 - André Gide (Premio Nobel 1947), José María de Heredia
23 - Paul Celan
24 - Carlo Collodi
25 - Lope de Vega
26 - Eugene Ionesco
27 - José Asunción Silva, Pedro Salinas
28 - Alberto Moravia, William Blake
29 - C.S. Lewis, Louisa May Alcott
30 - Theodor Mommsen (Premio Nobel 1902), Mark Twain, Winston Churchill (Premio Nobel 1953), Jonathan Swift


Escritores nacidos en diciembre


1 - Daniel Pennac, Tahar Ben Jelloun
2 - George Saunders
3 - Joseph Conrad
4 - Rainer Maria Rilke, Cornell Woolrich
5 - Joan Didion, Cristina Rossetti
6 - Peter Handke, Eve Curie
7 - Willa Cather
8 - Bjørnstjerne Bjørnson (Premio Nobel 1903)
9 - John Milton
10 - Nelly Sachs (Premio Nobel 1966), Clarice Lispector, Emily Dickinson
11 - Aleksandr Solzhenitsyn (Premio Nobel 1970), Naguib Mahfuz (Premio Nobel 1988)
12 - Gustave Flaubert, OG Mandino
13 - Heinrich Heine, Ángel Ganivet
14 - Amy Hempel, Shirley Jackson
15 - Edna O'Brien
16 - Jane Austen, Philip K. Dick, José Saramago (Premio Nobel 1998), Rafael Alberti
17 - Penelope Fitzgerald, José Balza
18 - Hector Hugh Munro, Michel Tournier
19 - José Lezama Lima, Paolo Giordano
20 - Eugenia Ginzburg, Gonzalo Rojas
21 - Heinrich Böll (Premio Nobel 1972), Augusto Monterroso
22 - James Burke, Filippo Tommaso Marinetti
23 - Juan Ramón Jiménez (premio Nobel 1956), Giuseppe Tomasi di Lampedusa
24 - Stephenie Meyer
25 - Quentin Crisp, Rebecca West
26 - Alejo Carpentier, Henry Miller
27 - Carl Zuckmayer, Pietro Zorutti
28 - Manuel Puig
29 - Francisco Nieva, José Aguerre
30 - Rudyard Kipling (Premio Nobel 1907)
31 - Horacio Quiroga, Junot Díaz

Una historia para compartir: Le sacaron una foto estudiando en la calle y gracias a eso consiguió una beca

Fue una de las imágenes más virales del año y gracias a eso logró recibir apoyo para seguir con sus estudios.

Algunas semanas atrás el joven Daniel Cabrera se convirtió en uno fenómenos virales del año. Un anónimo le tomó una foto mientras él se encontraba estudiando, en plena calle, al amparo de la luz de un local de comida rápida.

La imagen fue publicada en Facebook y rápidamente comenzó a circular por otras redes sociales. La precaria situación del niño movilizó a una gran cantidad de usuarios que comenzaron a realizarcampañas para juntar dinero y ayudar a Daniel Cabrera.

El impacto de la imagen fue tal, que alcanzó los oídos de las autoridades filipinas, que se hicieron cargo de la situación. Samuel Pagdilao, miembro de una organización local le otorgó a Daniel y a su familia una beca de estudio. La policía local y los diferentes comerciantes del barrio también reunieron fondos y alimentos para ayudar a la familia Cabrera, que viven de un magro sueldo que consigue la madre por su trabajo en una verdulería local.


jueves, 9 de julio de 2015

"Yo no ayudo a mi mujer con los niños ni con las tareas de casa"

Esto es lo que dice el psicólogo Alberto Soler Sarrió, luego de que en un supermercado mientras iba con sus hijos de 15 meses, escuchara a un par de señoras concluir lo mismo: “hay que ver lo que ayudan ahora los hombres a sus mujeres con los hijos”. 

Luego de escucharlas, no pudo más que morderse la lengua y sonreír, llegando a su lugar de trabajo escribió en su web lo que le hubiera gustado decirles.

"Ésta es una de esas situaciones que me encantan para poder provocar un poco y sacar mi lado más feminista. Pero hoy se hacía tarde para comer y me he limitado a sonreír, agradecer y seguir a casa.

¿Que qué le habría dicho a estas señoras? Probablemente, como en otras ocasiones, les habría respondido con un “disculpe señora, pero no, ni ayudo ni pienso ayudar a mi mujer con los hijos”. 

Y pasaría a explicarle cuál es mi punto de vista al respecto.

Antes de tener hijos yo nunca he sido de esas parejas o maridos que ayudan a su mujer con las tareas de casa. Pero es que mi mujer tampoco me ha ayudado nunca. Y cuando llegaron los hijos las cosas siguieron más o menos igual: ni le he ayudado con la casa ni ahora con los hijos. Habrá alguno que aún no haya pillado de qué va la cosa y esté pensando maravillas sobre mí y apiadándose de mi mujer (¡pobrecita, menudo le ha tocado!). 


No, yo no ayudo a mi mujer con los niños porque no puedo ayudar a alguien con algo que es mi entera responsabilidad.


Los hijos, al igual que las tareas domésticas, no son el patrimonio de nadie: ni pertenecen a la mujer ni pertenecen al hombre. Son responsabilidad de ambos. Por este motivo me llega a ofender cuando, de modo muy bienintencionado (soy consciente) me halagan con “lo mucho que ayudo a mi mujer”. Como si no fueran mis hijos o no fuera mi responsabilidad. Hago, con mucho esfuerzo y mucho gusto ni más ni menos que aquello que me corresponde. Al igual que mi mujer. Y por mucho que me esfuerce nunca podré llegar a hacer tanto y tan bien como hace ella."

Después explica el por qué tenemos esta visión de las responsabilidades, diciendo que:

"Tenemos aún en la mente un modelo de familia patriarcal en el que hay un reparto de tareas muy bien definido: el hombre es el proveedor de recursos, la mujer la gestora del hogar (ahí se incluyen los hijos). Sin embargo la sociedad ha cambiado profundamente en las últimas décadas (afortunadamente) y este reparto de papeles ha pasado en muchos casos a la historia. 

La mujer hoy en día, aunque sigue profundamente discriminada socialmente (no hay más que ver la diferencia en salarios u oportunidades de promoción laboral) es el agente de su propio desarrollo, tiene la capacidad de desarrollar una carrera profesional en los mismos ámbitos que un hombre y, si decide dedicarse al cuidado de los hijos es, en la mayoría de los casos, por una elección personal, y no por falta de oportunidades o derechos sociales.

En un momento en el que tenemos esta igualdad de roles entre hombre y mujer, asumir de facto que los hijos son responsabilidad de ellas es un vestigio del pasado. Hoy en día hombre y mujer se reparten (o deberían hacerlo) de modo equilibrado aquellas tareas que les atañen a ambos, como la casa y los hijos. ¿Y qué es “de modo equilibrado”? Ese equilibrio no implica en (casi) ningún caso un reparto 50-50, sino más bien una adaptación flexible entre la disponibilidad de los miembros de la familia y las tareas que se requieren..."

Más adelante señala cuáles son las tareas propias del padre y cuáles las de la madre.

"Bueno, pues más allá de ser la madre (por obvios motivos) la encargada de la teta, el resto de las casi innumerables tareas relacionadas con los hijos no son patrimonio exclusivo de nadie, son total y absolutamente intercambiables entre padre y madre en función de las circunstancias, preferencias (de ellos o de los hijos -hoy quiero que me duerma la mami/el papi-) o habilidades de cada uno.

Un buen reparto de esas tareas es el que es equilibrado, justo, que no genera conflicto y que permite un desarrollo armonioso de la rutina doméstica".

Y por último señala que quisiera que sus hijos crezcan "sin saber si planchar es cosa de hombres o de mujeres. Que no sepan si los baños son cosa de su padre o de su madre. Que no asocien la cocina con el feudo de nadie, ni tampoco la aspiradora, doblar ropa u ordenar los armarios. Que acudan con más o menos igual frecuencia a uno o a otro para dormir, para contar sus confidencias, para jugar o para enfadarse. Que no haya un “jefe” de la casa sino que todos convivimos del modo más feliz posible".

Finalizando con un:

"Así que no, señora, yo no ayudo a mi mujer con los niños. Tampoco con la casa. Estoy con ellos en el supermercado y les paseo porque son mis hijos y me acompañan allá donde voy. Les cambio los pañales, les baño, les llevo al parque o les preparo la comida no por ayudar a mi mujer, sino porque son mis hijos, son mi responsabilidad y quiero que crezcan con un modelo de familia y de reparto de tareas diferente a aquel que Ud. y yo hemos tenido."

 Jorge Priego Bermudo.